Tengo excesos, todo en gran cantidad hace mal.
Excesivamente relajado en temas de máxima preocupación, se me pego mucho eso de "todo lo terrenal vale poco, nos vamos como llegamos". Y es que desde hace bastante tiempo que me dejo de importar tener cosas materiales, solo las escenciales, como mi mamá dice las veces que discutimos "yo no se que hacer contigo, pareciera que nada te importa, que no sabes que aras con tu vida, que no tienes grandes ambiciones" hey!! cuidado ambiciones tengo, pero no como el común, no quiero una tele plasma para ver los partidos en HD y jugar con mi consola de ultima generación en televisores con 4K y tampoco la casa lujosa con piscina atrás y un quincho al costado, nah para mí eso es patético. Lo mio va en conocer, en descubrir, en realizarme, en hacer lo que sueño y lo que quiero.
Exceso de Internet, paso mucho tiempo escuchando música, conversando, consumido, absorto, vació y sin palabras, callado y apasiguado. Gastando mis ojos, es una relación de amor y odio, porque Internet es la forma de comunicarme con gente que quiero, pero no quiero estar todo el día en él, aun así, sí quiero hablar lo que mas puedo con quien extraño. Raro pero es un exceso.
Exceso de cariño, entrego más de lo que debo, siempre hay alguien al que le toca querer más, pero en todas las relaciones que tengo de amistad y incluso familiar, siento que doy más cariño del que recibo. Soy preocupado hasta el punto de aburrir, pero es que, cuando uno forma una relación firma un pacto, un pacto de cuidar, un pacto de ofrecer y un pacto de sacrificar, algo que muchos pasan por alto, pero yo no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario